sábado, 2 de febrero de 2019

VACÍO



Tengo la mirada perdida

y mi espalda está doblada.

Tengo abierta todas las heridas,

y mi cruz es muy pesada.-


Trato de sujetarme a la vida,

pero caigo en una fosa cavada,

trato de gritar mi agonía,

pero de mi boca no sale nada.-


Los golpes que recibo

dejan marcas en mi carne.

Terrible habrá sido el motivo

que tan grandes castigos deben darme.-


Ya no puedo ver nada,

mis ojos se nublan con el llanto.

De sangre dejé la calle marcada,

y tiño mi rostro en un lienzo blanco.-


El camino se hace largo,

y cada latigazo es certero.

Solo siento un gusto amargo,

y con desesperación mi fin espero.-


Creyendo que, justamente, manejaba la razón,

el destino, una mejilla me besa.

Me pone tres cavos en el corazón,

y una corona de espinas en la cabeza.-


Desde mi cruz veo caer la tarde,

las tinieblas cubren a un sol dorado,

y un susurro en mi garganta arde…

Madre… ¿por qué me has abandonado?

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