sábado, 2 de febrero de 2019

INMORTAL


El viejo violinista, en un estuche, guardó su instrumento.

Sus temblorosas manos ya no le arrancaban armoniosas melodías.

Y eran solo hermosos recuerdos aquellos momentos,

en que, con su música, sus sentimientos transmitía.-


Así como el maestro recuerda cuando fue un gran hombre,

así como su violín se encuentra celosamente guardado,

así recordaré, durante todos los tiempos, tú nombre,

y así tú amor, en mi corazón, llevaré acunado.-


Y cuando el genio deje de existir, su alma no se irá,

quedará dormida enredada entre el arco y las cuerdas.

Lo mismo sucederá conmigo, pues solo mi cuerpo morirá,

y mi alma estará a tú lado, si es que aun me recuerdas.-


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