lunes, 24 de octubre de 2011

SIN MÁSCARA


Como saber cuál es la realidad fiel.

Como saber si de la mente estoy sano.

Si cuando mi mano toca tú piel,

Es tú piel la que me acaricia la mano.


Como saber si el ave gracias al aire vuela.

Como saber si a las nubes las empuja el viento.

Como recuperar mi sombra si está pegada a tú suela,

Y saber si podré vivir sin respirar de tú aliento.


Como saber si es el mar el que desemboca en el río.

Como saber si los frutos sostienen a la raíz.

Como dudar si tú mirada me protege del frío,

Si al reflejarme en tus ojos sólo veo a un niño feliz.

domingo, 23 de octubre de 2011

INFINITO DESIERTO DE TELAS.-

Infinito desierto de telas con empinadas ondulaciones y pliegues,

Donde mueren los sueños y la soledad se transforma en castigo,

En donde no existe oasis, manantiales o Dios a quien le ruegues.

Y de ese tormento, el sordo y frágil silencio, es el único testigo.


Fantasmales sábanas que no solo cubren a este hombre del frío,

Que lo enredan cuando sueña despierto y cuando sufre dormido,

A veces lo hace sentir un árbol que se seca estando lejos del río,

Y otras, un gorrión que el viento furioso lo ha arrojado del nido.


Es difícil de describírselo a alguien que aún no lo ha padecido,

Hasta es difícil contárselo a quien llamamos, un buen amigo,

No existe temor semejante, ni tampoco existe dolor parecido.

Y lo hubiese podido describir si no hubieras dormido conmigo.

LOCURA


Frente a mis ojos el mundo rápidamente se derrumba.

Las lágrimas les dan otros brillos a sus hermosos ojos.

Volcó toda su tristeza sobre la fría tumba,

Y antes de retirarse dejó solo dos claveles rojos.


Muerdo el grito de su nombre que me quemó la garganta,

A la vez que contemplo como su silueta se desdibuja a lo lejos.

Miro una bandada de sueños que lento vuelo levanta,

Mientras llega un manojo de muchos recuerdos viejos.


No sé cuánto sea la espera para verla a ella regresar.

Quiero que las arenas del reloj caigan en forma más rápida,

Para que vuelva con sus flores junto a esa piedra a rezar,

Y lo hará porque mi nombre está grabado en la lápida.

DIVA


FOTOCOPIA COLOR

martes, 18 de octubre de 2011

HORIZONTE

LA REINA DE MI CORAZÓN

LA DUENDE DEL BOSQUE

ENMARCADAS

LA DUEÑA DEL INFIERNO

ELLAS DOS Y NADA MÁS

COLLAGE

LLUVIA

Como poder describir tanta fragilidaD,

Horas de eterna espera para poder vertE,

Imaginando que serás un ser angelicaL,

Atrapando mi vida con suma exactituD,

Rindiendo todo mi tiempo al tuyO,

Ahora............................................. -

domingo, 16 de octubre de 2011

TRISTEZA Y SOLEDAD


Sin usar las riendas, mi caballo sabe que aún no quiero llegar,

Seguramente él también soporta el peso extra que yo siento,

Y mientras que a los soldados mi dolor les puedo negar,

No puedo engañarlo a él que sabe debe marchar más lento.


Se abrazan y brindan los viejos guerreros llenos de cicatrices.

Junto a ellos están orgullosos, quienes por vez primera sangraron.

Esta vez serán todos hermanos compartiendo las mismas raíces,

Y recordarán a todos aquellos que dejamos en el campo sagrado.


Luego de muchos años de lucha, cansados, regresamos al hogar.

La guerra ha terminado y el enemigo fue totalmente vencido.

Y aunque los dioses, por este momento, me han escuchado rogar,

Sin lugar a dudas, mantenerme con vida mi gran castigo ha sido.


Maldito sea el enemigo que osó ofender el honor de mi rey.

Maldito sea mi amado rey que me ordenó salir a combatirlo.

Maldito también sea mi Dios omnipotente y su divina ley,

Malditos sean todos y yo también, por qué no decirlo.


Prometí defender el reino cuando yo solo era un soldado.

Tiempo después mi esposa murió cuando a nuestro hijo daba a luz,

De niño a hombre ese muchacho solo alegrías me ha dado,

Y la ausencia de su madre la he llevado como una pesada cruz.


Hacer de él un hombre de bien fue, tal vez, mi lucha más dura.

Que supiera de armas, pero que eligiera trabajar la tierra.

Pero heredó el carácter de su madre y contra ello no hay cura,

Y eligió ser caballero y defender el reino en la guerra.


-Mi señor, hoy brilla más la corona que sobre tú cabeza reposa,

Pero mi corazón a muerto debido a que tanto sufría.

Debo cavar otra tumba junto a la de mi esposa.

Y lamentablemente esa no será la tumba mía.