domingo, 4 de marzo de 2012

ABUELOS DE TODOS.-

La luna acuna al sol y con su sonrisa lo consuela,

luego de un largo día, cuando el verano besa al otoño,

mientras que ellos se alimentan a la luz de una vela,

devorándose con miradas, la TITA y el ANTONIO.-


Él le recitó un poema arrodillado a sus pies,

Y luego le preguntó -¿amor, para ti, cuánto valgo?,

Ella contestó –vamos a olvidarnos de esta pelotudez,

Y vayamos para el cuarto, haber si te acordás de algo.-


Él entre sus brazos llevó al lecho a la dama,

Y con sus palabras dulces vio como ella se derretía,

Ella solo quería sacarle varices a la pata de la cama,

Y rogaba que Dios lo ilumine y le endurezca la porquería.-


Ella se metió en el baño para preparar la sorpresa,

Él recorrió el galpón como si fuera una feria americana,

Ella salió disfrazada de un rico heladito de fresas,

Y él se hizo una zunga con un pedazo de membrana. -


Ella, apasionada, contra el cuerpo de él se arroja,

La lujuria descontrolada aumenta y la noche no termina,

Él decide devorarla, aunque no sea un helado de soja,

Y pensando que era un confite se lastró una naftalina. -


Por el océano del cielo, la Luna, en su barca rema,

A la vez que las nubes la cubren como un manto,

El calor hizo que en el cuerpo de ella se derritiera la crema,

Y que, la membrana en él, se le pegara en los cantos. -


Ella es la musa que hace que la inspiración no se agote,

Y convierte en pinceles a las manos que parecían toscas,

Por la crema derretida ella estaba hecha un pegote,

Y por la misma razón empezaron a llegar las moscas. -


Ya no recordaban las discusiones de antaño,

Ya no había lugar para esas diferencias triviales,

Crearon un ambiente romántico en el interior del baño,

Y, por no tener sahumerios, prendieron una caja de espirales. -


Con la gracias del Tai Chi, en el borde de la bañera danza,

Esperando ver si ella ese mágico ritmo se suma,

Ella le pregunta si de pelotudear no se cansa,

Y echa detergente a la bañera para hacer más espuma. -


Cómplice, el reloj, detiene sus agujas para que el sol no salga,

Enamorados, ellos pisan las horas que sobre el piso yacen rotas,

Ella encuentra su nombre que él se ha tatuado en la nalga,

Y, apasionada, le arranca la zunga depilando culo y pelotas. -


Se escuchó el alarido de ese guerrero ya vencido,

A quien sobre sus heridas le han vertido vinagre,

Le quedaron los menudos como los de un recién nacido,

Y el culo le quedó hinchado como la boca de un bagre. -


Los simples mortales debemos aceptar nuestros destinos,

Sin poder modificarlos, pues son los únicos senderos.

Por el humo de los espirales y el grito, se alertaron los vecinos,

Y sin dudarlo llamaron rápidamente a los bomberos. -


La cálida noche se fuga lentamente por el balcón,

El humo lento se pierde en donde ya no da la vista.

Llegó Gendarmería; canal 26; la poli y el grupo Halcón,

Y en las noticias anuncian que es un ataque terrorista. -


TITA sale de la casa y declara, en cámara, que es inocente,

Mientras una multitud la escucha en silencio y azorada,

-La culpa es toda del ANTONIO y su podrida mente.

Entonces, la poli, se lo lleva en bolas y con la cabeza tapada. -


No hay que entregarse ciegamente al amor.

Ni dar riendas sueltas a la lujuria y al vino.

Porque, como a él, puede causarte un gran ardor.

Y esto fue lo que pasó una noche en Virrey del Pino. -

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