Si es que realmente me amas,
acatarás las reglas de mis caprichos.
Adivinarás lo que pienso,
y harás lo que te he dicho.
Si realmente me amas,
oirás que mi risa resuena,
si me diviertes a cada momento,
como una mascota buena.
Si es que realmente me amas,
me dejarás guiarte como a un ciego.
Soportarás el calor de mi ira,
y también el peso de mi ego.
Si realmente me amas,
no necesitarás de la ciencia,
para reconocer el abismo,
entre mi estirpe y tú esencia.
Si realmente me amas,
deberá quedar demostrado,
para que yo determine,
si mereces estar a mi lado.
Si realmente me amas,
adorarás todo mi ser,
o arrancaré de tus ojos,
aquello que necesites ver crecer.
Mataré tus sentidos y borraré tus sueños,
y lentamente cortaré tus alas.
Pero eso realmente no importa,
si es que realmente me amas.